Lección Aprendida
Las PYMEs alemanas se enfrentan a un importante déficit de competencia digital, ya que muchas carecen de las competencias y los recursos internos necesarios para llevar a cabo con éxito una transformación digital. Identificar socios o especialistas adecuados para requisitos específicos resulta complicado, lo que complica aún más la transición. Además, los obstáculos burocráticos, como las complejas normativas y la legislación en constante evolución, dificultan la planificación a largo plazo y disuaden a las PYMEs de buscar ayuda financiera.
Además, la falta de compromiso con la formación, la limitada cobertura de Internet en las zonas rurales y las dificultades para cumplir las leyes de protección de datos impiden una transición digital más rápida. Asimismo, el conocimiento de las opciones de financiación disponibles para los programas de digitalización sigue siendo escaso entre las PYMEs, lo que dificulta su capacidad para acceder a un apoyo financiero crucial, especialmente importante para ellas. En resumen, existe una laguna a la hora de dar a conocer las opciones de financiación disponibles, ofrecer formación y apoyo específicos, simplificar la normativa y fomentar la colaboración entre las partes interesadas.
Las encuestas sobre destinos realizadas por DTV muestran que se están desarrollando estrategias y soluciones digitales a diferentes niveles. Sin embargo, la mayor necesidad de formación continua se sigue observando en el ámbito fundacional. Por ejemplo, la creación de una estrategia de digitalización holística, el análisis de los flujos de visitantes o la capacidad de reserva en línea de las ofertas turísticas. Muchos son reacios a implicarse en el proceso, a veces complejo, de conversión de los sistemas existentes. En consecuencia, las palabras de moda actuales, como inteligencia artificial, chatbots y datos abiertos, suelen tener poca o ninguna relevancia en esta fase.
La financiación también es una cuestión compleja en la que muchas empresas buscan ayuda. En este contexto, la falta de información y la cantidad de burocracia que conlleva constituyen un obstáculo importante. En general, la disponibilidad de recursos financieros y humanos suficientes es actualmente un problema generalizado que también afecta al progreso de la digitalización. La cuestión se complica aún más por el hecho de que los proveedores rurales, en particular, siguen enfrentándose a retos básicos como garantizar redes estables y una conexión rápida a internet.