Buena Práctica
Tras la COVID-19, el museo puso en marcha una innovadora iniciativa de turismo sostenible. Al digitalizar la mayoría de las obras de arte y ofrecer visitas virtuales y talleres, el museo amplió su alcance global, reduciendo la necesidad de desplazamientos físicos. Los materiales sostenibles y las infraestructuras ecológicas se integran en las exposiciones, mostrando prácticas de grabado respetuosas con el medio ambiente. Las asociaciones comunitarias fomentan el compromiso local, mientras que los programas educativos inspiran a los visitantes a adoptar prácticas sostenibles. El museo utiliza su patio para talleres y eventos, lo que reduce el consumo de electricidad y contribuye al desarrollo ecológico. Además, se organizan talleres de grabado al aire libre en zonas remotas, utilizando prácticas sostenibles para minimizar su huella medioambiental y fomentar al mismo tiempo la creatividad en comunidades aisladas.